San Valentín 2.015: Slice n' Bake St. Valentin Heart Cookies (Galletas con corazón para San Valentín).




S

í, lo reconozco. A esta servidora le gusta la fiesta de San Valentín. Y no creáis que no me causa cierto pudor reconocerlo una vez más (el año pasado ya redacté mi declaración de intenciones en mi primer San Valentín en el Blog, podéis leerlo aquí), porque me siento algo así como la rarita de la Blogosfera e incluso de la vida real, más allá de la del 2.0. El caso es que todo el mundo siente hastío, rechazo o como poco, indiferencia por esta celebración, y así lo expresan en sus blogs, pero al final, resulta que toooodo el mundo redacta su post especial de San Valentín año tras año, subrayando este supuesto rechazo pero uniéndose claramente a la mayoría. Me recuerda un poco al dicho aquél que dice: ¿A dónde va Vicente? - Adonde va la gente. 

¡Ojo!, que aquí cualquiera puede hacer lo que venga en gana en su casa (virtual y real), ¡faltaría más! pero me cuesta entender esa actitud y no dejo de sentirme sola en esta fechas, porque aunque todo o casi todo el mundo publique algo relacionado con el 14 de Febrero, al final, ¿la única que se une realmente a la fiesta soy yo? ¿Es posible que yo sea algo así como el eslabón perdido en la relación Cupido-Homo Sapiens Sapiens? ¿Será que soy una festivalera decadente? ¿...?




Sea como fuere, y a pesar (muy a mi pesar) de que no tengo a mi vera a mi amore, yo sigo uniendo mi voto a favor de la celebración, de liarnos la manta a la cabeza y recibir con alegría cualquier motivo que ponga en nuestra vida un punto festivo, que nos ayude a reunirnos, a encontrarnos con los que más queremos, a festejar bajo el nombre que sea: San Valentín, Carnaval, Navidad, el Día de la Madre, del Padre etc, etc... ¿En dónde se ha escrito que celebrar ese día implica que el resto del año no celebremos el amor y la unión que tengamos con nuestras parejas? ¿Acaso no celebramos con ell@s nuestro Aniversario? ¿Significa eso que los restantes 364 días pasamos olímpicamente del tiempo que llevamos junto a nuestra media naranja? 

Resumiendo... Me entienda el mundo o no, yo me voy a estirar y voy a celebrar no sólo el 14 de Febrero, sino que, como ya hice el año pasado, le voy a dedicar la semana enterita y publicaré (o al menos ésa es mi intención) un post por día. Aquí y aquí podéis echarle un vistacito a los post del 2.014. ¡Hay que ver lo rápido que se me ha pasado todo un año! Y aprovechando que much@s piensan que San Valentín se celebra desde hace poco y que surgió únicamente por el interés de los grandes centros comerciales, haremos un poquito de Historia, para no perder la costumbre y sobre todo para destacar, que su origen se remonta ni más ni menos que a la época del Imperio Romano. ¡Un origen tan antiguo merece un poquito de atención! ¿No os parece?





Existe una leyenda -que popularmente ha tenido más arraigo que otras- según la cual se dice que San Valentín era un sacerdote que, hacia el siglo III, ejercía en Roma. Gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión, los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras. El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados). El emperador Claudio II se enteró y como san Valentín gozaba de un gran prestigio en Roma, lo llamó a palacio. San Valentín aprovechó aquella ocasión para hacer proselitismo del Cristianismo. Aunque en un principio Claudio II mostró interés, el ejército y el gobernador de Roma, llamado Calpurnio, lo persuadieron para quitárselo de la cabeza.

El emperador Claudio dio entonces orden de que encarcelasen a Valentín. El oficial Asterius, encargado de encarcelarlo, quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín. Lo retó a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que nació ciega. Valentín aceptó y, en nombre del Señor, le devolvió la vista. 

Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al Cristianismo. De todas formas, Valentín siguió preso y el débil emperador Claudio finalmente ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de Febrero del año 270. La joven Julia, agradecida al santo, plantó un Almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el Almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos.



Según la Enciclopedia Católica, el santo cuya festividad cayó en la fecha conocida hoy como Día de San Valentín, fue, posiblemente, uno de los tres mártires ejecutados en el año 270 d.c durante el reinado del Emperador Claudio II. Sin embargo, poco se sabe sobre las vidas de estos tres hombres. Muchas de las leyendas que los rodean actualmente fueron probablemente inventadas durante la Edad Media en Francia e Inglaterra. Otra leyenda dice que es patrono de los enamorados porque su fiesta coincide con el momento del año en que los pájaros empiezan a emparejarse. 

Una última (y poco creíble) versión cuenta que el sacerdote Valentín fue apresado y se enamoró de la hija de su carcelero, a la que dedicó una apasionada carta de amor que firmaba como “de tu Valentín”, lo que se convertiría en el origen de la tradición de enviar las cartas y postales de amor que intercambian los enamorados cada 14 de Febrero.

La festividad se borró del calendario eclesiástico por la Iglesia católica en el año 1969 como parte de un intento por eliminar santos de un origen posiblemente legendario, aunque sigue siendo celebrada localmente por algunas parroquias. También es venerado como santo por la Iglesia Ortodoxa y por la Iglesia anglicana.
En 2014, el Papa Francisco decidió participar de la celebración de San Valentín, en un intento por devolverle el sentido religioso a esta festividad surgida en principio para contrarrestar a las paganas lupercales*.
(*)lupercales:
(Del lat. Lupercalĭa).

1. f. pl. Fiestas que en el mes de Febrero celebraban los romanos en honor del dios Pan.


[Fuentes: Wikipedia y La verdadera historia de San Valentín, por Carlos Cummings].


Después de este rollo macabeo, seguro que estáis deseando pasar a la receta, así que no me demoro más.
¡Vamos con ella!

Receta de las Slice n'Bake St. Valentine Heart Cookies, adaptada del Blog Lauren's Latest.


Ingredientes: 


  1. 3 Tazas de harina para todo uso (420 gr.)
  2. 2 cdtas de polvo para hornear.
  3. 1 Taza de azúcar granulado (225 gr.)
  4. 2 Barras de mantequilla fría y cortada en dados (226 gr.)
  5. 1 Huevo grande.
  6. 1 cdta de Extracto puro de Vainilla.
  7. 1 1/2 cdtas de Colorante Rojo (Para mi, el ideal es el Rojo Extra de Sugarflair, tiñe aportando un color excepcional y además, es difícil que cambie la tonalidad con el horneado).

Preparación:
  • En un tazón tamizar la harina junto con el polvo de hornear. Reservar.
  • Batir la mantequilla hasta que esté cremosa y añadir el azúcar. Mezclar bien hasta que blanquee y se vuelva esponjosa.
  • Agregar el huevo y el extracto de Vainilla. Mezclar.
  • Incorporar poco a poco los ingredientes secos.
  • Si la masa no liga bien, se puede ir añadiendo harina tamizada en cucharadas y poco a poco. Si aún así, veis que no se despega de los laterales del bol, añadir un chorrito de leche y seguir amasando hasta que homogeneice.
  • Una vez ligada la masa, pesarla, y dividirla en 2/3 y 1/3. Los 2/3 los reservamos, envolviendo la masa en papel film y metiéndola en el frigo hasta que vayamos a hacer uso de ella.
  • Al 1/3 restante de la masa le agregamos el colorante rojo y amasamos hasta que esté integrado y el color se uniforme en toda la masa.
  • Estirarla con un rodillo entre un papel de horno y un papel film hasta que mida unos 2,5 cms.
  • Con un cortador, cortar corazones y apilarlos juntos como podréis ver en la foto.
  • Cortar en hileras (hacer churritos) los 2/3 de la masa que teníamos reservada e ir cubriendo toda la superficie de la hilera de corazones apilados, teniendo cuidado para mantenerlos juntos.
  • Envolver con film y refrigerar como mínimo 1 hora.
  • Cuando esté ya muy fría, precalentamos el horno a 350ºF-175ºC y cubrimos una bandeja para el horno con papel de hornear.
  • Cortamos discos de nuestra masa de 1 cm. aproximadamente. Yo lo hice con un corte sesgado, de esta forma, el exterior de la galleta también ha quedado con forma de corazón, pero se puede hacer como en la receta original y cortar los discos con un corte recto, así nos saldrán las galletas más o menos redonditas. En el interior ya podremos apreciar el relleno en forma de corazón que las hace tan vistosas.
  • Hornear unos 8-10 min, o hasta que veamos que los bordes empiezan a coger un tonito, pero cuidado con esperar demasiado porque del color dorado al tueste, hay una línea muy delgada que yo misma traspasé con un par de galletas. Pero ésas no os las enseño, claro jajaja
  • Una vez horneadas, dejar enfriar 2 min. en la bandeja y después traspasar a una rejilla hasta que se enfríen completamente.
  • Si no las vais a comer inmediatamente, se conservan bastante bien unos cuantos días guardaditas en un recipiente hermético, tapadas con papel de hornear o envueltas individualmente en film.






Me gustaría hacer una aclaración respecto a la receta. Creo que tod@s o casi tod@s l@s que hacemos galletas con cierta asiduidad, solemos utilizar azúcar glass, puesto que supuestamente la textura que deja el azúcar granulado no resulta agradable al paladar. Yo quise respetar al 100% la receta original, aún a riesgo de que el resultado no fuese demasiado bueno. Y no sabéis cuánto me alegro de haberlo hecho así. Por increíble que parezca, la masa de estas galletas para mi ha sido de lo mejor, o quizás, la mejor, que he probado hasta ahora, con este tipo de galleta. 

La textura finalmente es fantástica, la masa antes de hornear no es nada pegajosa, se moldea con mucha facilidad y tiñe de forma espectacular. Después de horneada la masa, las galletas son crujientes pero livianas, nada densas y su superficie muy lisa, no se creó ninguna burbuja de aire que la estropease, por lo que creo que es una masa totalmente válida para el decorado con glasa. Vamos, que yo la recomiendo sin ningún tipo de duda. Al menos yo, la he adoptado ya como receta de cabecera para las galletas de mantequilla y azúcar.

Y hasta aquí, esta primera entrada de mi semana dedicada a San Valentín. La verdad es que vuestros comentarios en el post anterior, animándome a extenderme con los textos, pues me han dado alas... ¡como si me hicieran falta! ¿Verdad? Jajaja De ahí que ya no me voy a pensar tanto el extenderme un poco o bastante, siempre que haya cositas que me apetezca compartir. ¡Os doy las gracias, una vez más por animaros a comentar! Personalmente, lo agradezco muchísimo y me ayuda un montón.

¡Bienvenida +Recetas Tania del Blog Recetas Tania! ¡Nos encanta tenerte aquí!

¡Un besito para tod@s y hasta mañana!








          
        



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