Red Velvet Molten Lava Cakes (Coulant Terciopelo Rojo): ¡Feliz San Valentín!




San Valentín is coming! Y los que me seguís, ya sabéis que servidora se pone muy ñoña, rayando incluso en lo cursi. Es el momento de llenar esta página de corazones a tocho y mocho, mucho rosa, algún que otro Cupido y ¡larpeiradas! 

Este año no os voy a soltar mi típico discurso pro-SanValentín. Tampoco voy a hacer un especial de varios post con varias propuestas. A los que os las habéis perdido otros años podéis verlas aquí, aquí y aquí
Inspiración y ganas de probar recetas nuevas no me faltaban, pero han intervenido otros factores en mi vida personal que me han impedido colapsar la Blogosfera con mis ñoñeces y es posible que -incluso algunos o algunas- me lo agradezcais, sobre todo a los que se os indigesta tanto amor-dulcerío-desmedido. De todo hay en la viña del Señor y aquí, TODO es bienvenido (bueno, salvo el mal rollo, se entiende)




Pero si de algo tenía yo ganitas, era de intentarlo con el Coulant, ese pequeño bizcocho horneadito sólo a medias que, en cuanto le hincas el diente o la cuchara, deja fluir esa deliciosa masa chocolateada cual volcán en erupción. ¡Oh sí! Es una auténtica maravilla el Coulant y yo tenía que probar a prepararlo en casa sí o sí. 

Son muchas, muchísimas las recetas de Coulant que nos podemos encontrar en la red, pero esta menda, que de vez en cuando tiene sus caprichos, no quería un Coulant cualquiera. No, no y no. Yo quería un Coulant Red Velvet. Huumm ¿Por qué será?...

Fácil, 6 recetas de Red Velvet no eran suficientes en mi recetario, al menos para mi, amante incondicional del Terciopelo Rojo. Y desde ya os aseguro, que con esta última tampoco tendré bastante. Seguiré investigando. Pero vamos con la de hoy, que aunque sencilla, tiene su intríngulis.





Y es que aunque parezca poca cosa, conseguir un Coulant en su punto a veces se convierte en tarea difícil. Hay quien lo prefiere con una capa de bizcocho más consistente, otros con una capa fina (ése es mi caso), con una masa bien fluida, o más bien espesa... 

En fin, para gustos, colores pero hay una máxima que se debe de cumplir de forma inexcusable: El bizcocho debe servirse entero y con apariencia consistente y dejarle al suertudo que se lo vaya a zampar el privilegio de cortarlo para que la masa no cocida del interior fluya... ayyyy ¡rico no, lo siguiente! 





Os dejo un enlace a un post del celebérrimo Blog +Uno de Dos de +Pamela Rodriguez “Uno de dos” en el que nos explica con mucho detalle cómo conseguir el Coulant perfecto, gracias a una serie de pruebas que ella misma experimentó con distintos moldes, tipos de chocolate, tiempos y temperaturas de horno. Eso sí que es entregarse a la causa reposteril y lo demás, son tonterías.




Un truquito: Si no queréis que la masa líquida sobresalga por debajo del bizcocho antes de cortarlo, no hagáis lo que yo.  Alisad la parte superior de la masa alrededor del molde, para que el borde sea uniforme y no queden huequecitos. 








Receta de los Coulant de Terciopelo Rojo. Adaptada del Blog Spache The Spatula.


Ingredientes:(Para 4 Coulant tamaño ramequín)
  1. 8 Cdas. de mantequilla sin sal (113 gr.)
  2. 4 Oz de chocolate blanco (112 gr.)
  3. 1 Taza de azúcar glass (120 gr.)
  4. 2 Huevos L.
  5. 2 Yemas de huevos L.
  6. 1 Cda. de colorante (Yo usé como siempre en los Red Velvet, Red Extra de Sugarflair)
  7. 2 Cdas. de cacao en polvo sin azúcar (Yo usé Valor)
  8. 6 Cdas. de harina para todo uso (90 gr.)
  9. Azúcar glass para espolvorear.

Preparación:
  • Precalentar el horno a 250ºC. Engrasar 4 ramequines y reservarlos.
  • En un bol grande, derretir en el microondas la mantequilla junto con el chocolate blanco en ráfagas de 15 sg para evitar que se nos queme. Revolver con varillas entre una ráfaga y otra. Dejar templar.
  • Una vez templado, agregar el azúcar glass y mezclar bien.
  • En otro bol, batir los huevos con las yemas hasta que blanqueen y espumen un poco.
  • Agregar a los huevos batidos, la mezcla del chocolate blanco y azúcar glass. Incorporar el colorante, mezclar bien hasta que homogeneice y reservar.
  • En otro bol grande, mezclar el cacao y la harina hasta que se integren bien ambos. A continuación, añadir la masa que teníamos reservada y mezclar a mano con una espátula con movimientos envolventes.
  • (1)Introducir el bol con la masa entre 5-10 min. en el frigorífico.
  • Dividir la masa de forma uniforme entre los 4 ramequines e introducirlos en el horno.
  • (2)Bajar la temperatura a 200ºC y hornear durante 15-18 min. Los Coulant estarán listos cuando los bordes de los bizcochos se hayan cocido pero el centro siga blandito (¡blandito! ¡no completamente líquido!)A mi horno le llevó exactamente los 18 min.
  • Sacamos del horno y dejamos templar sobre una rejilla más o menos 1 par de min.
  • A continuación, desmoldar y espolvorear la parte superior con el azúcar glass que teníamos reservado para tal efecto.


Tips:

  • (1)Yo os recomiendo no saltaros el paso del enfriado de la masa en el frigorífico. Esto no significa que de no hacerlo se vaya a estropear, pero sí es posible que el resultado final con la masa líquida fluyendo desde el interior al cortar el bizcocho, no sea el esperado. La masa necesita de ese reposo en frío para asentarse.
  • (2)La receta original marcaba el tiempo de horneado en 14-15 min. En mi horno, los coulant no estaban listos al finalizar ese tiempo. Los laterales estaban cocidos pero el centro estaba demasiado líquido. Hice una prueba sacando uno de los bizcochos del horno y justo al desmoldarlo, la masa líquida del interior se desbordó por la parte baja sin que me diese tiempo a cortarlo. De modo que dejé los otros 3 en el horno y los vigilé minuto a minuto hasta que se cumplieron los 18 min. En ese momento, el centro de los bizcochos ya no se percibía líquido aunque sí se movía un poco, el mismo efecto de los flanes o las tartas pie cuando finalizan su cocción.







Esta receta de Coulant de Terciopelo Rojo es sencilla, bastante rápida y muy lucida, vamos que si vuestra intención es agasajar a vuestro/a Valentín o Valentina, lo tenéis fácil, no necesitáis ser unos/as cocinillas. Palabra de repostera en prácticas por los siglos de los siglos, porque en esta cocina, jamás dejamos de aprender.

¡Un besito para tod@s y feliz San Valentín!

Image and video hosting by TinyPic


          
        





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...